Desde las seis de la tarde
estuve en el Poliedro para
esperar otro gran evento
musical para Venezuela.
Esta vez el 90% del público
era femenino entre los diez
y los quince años
y lógicamente habían
menos franelas negras y
resaltaban las rosadas,
fucsias y blancas. El otro
10% se debatía entre
padres y jóvenes
seguidores de ese agradable
pop-punk-emo-gótico-rock...
de Good Charlotte.
Minutos pasaban y llegaban
más personas al recinto,
quizás algo más
de cinco mil personas estaban
esa noche emocionadas por
la visita de los hermanos
Madden. Gritos iban y venían
cuando lo pedían
los mensajes de texto reflejados
en la pantalla gigante ubicada
sobre el escenario.
A las ocho de la noche,
otra vez Evenpro demostrando
su puntualidad, comenzó
Caramelos de Cianuro con
un intro basado en el coro
de aquel tema "Nadando
a través de la galaxia",
primera grabación
de la banda incluida tanto
en su primer EP como en
su primer disco "Cuentos
para Adultos". Segundos
después sale el baterista,
Alfonso Tosta, para ejecutar
un sencillo pero enérgico
"solo" en su instrumento.
Los Caramelos comenzaron
su set con "El Martillo"
y se pasearon por temas
del Miss Mujerzuela como
"La Llama", "Verónica",
"Las Estrellas"
y "Asunto Sexual".
Además, estrenaron
"Flor de Fuego",
una balada rock con la ayuda
del guitarrista Armando
Martínez, quien formó
parte de la desaparecida
banda Despuésdevieja.
El profesionalismo de Caramelos
de Cianuro empezaba a dar
un muy buen gusto al concierto
y justificaba de gran forma
el esfuerzo por traerlos
desde Estados Unidos, donde
estaban grabando su próximo
y quinto álbum.
Una hora de espectáculo
ofreció la banda
de Asier Cazalis, en la
cual también interpretaron
"Las Notas", "El
Retrovisor" y los éxitos
"Sanitarios",
"Surfer Girl"
y "El Último
Polvo". La banda se
fue de la tarima dejando
al público con ganas
de seguir escuchándolos,
pero al salir el equipo
de producción la
ilusión desapareció
y comenzó la merienda
y los comentarios.
Pasó poco más
de media hora y se apagaron
las luces de nuevo. Sólo
tenues luces rojas en el
escenario y de fondo se
escuchaba "One Upon
a Time: The Battle of Life
and Death", el intro
de de su reciente disco
"The Chronicles of
Life and Death". El
público no resistía,
los gritos ensordecían
a la vez que Benji Madden
aparecía y se colocaba
firme en su posición.
Luego Billy, Paul y el baterista
hasta que la histeria llegó
al límite a la salida
de Joel Madden con una camiseta
de los Leones del Caracas
(el equipo de Béisbol),
una bandera venezolana en
un bolsillo y otra más
grande en la mano.
Al término del intro
se sintió un silencio
generado por la impresión...
y Joel eleva la bandera
al máximo para reencontrarse
con la alegría del
público venezolano.
Good Charlotte vino con
todo, escuchamos casi la
totalidad de su tercer disco
y temas como "Little
Things", "Girls
& Boys", "The
Anthem", "My Bloody
Valentine", "The
Young & the Hopeless"
y "Hold On" pertenecientes
a sus anteriores trabajos.
Además, no puedo
olvidar que tocaron la mitad
de "Riot Girl",
fue más de lo que
podía pedir (específicamente
cuando Benji canta "She
likes Minor Threat, she
likes Social Distortion").
El set de casi dos horas
estuvo adornado por constantes
homenajes a los asistentes.
Los hermanos Madden expresaron
frases como "Te Quiero
Venezuela", "Te
Amo Venezuela" y "Ustedes
son los mejores", éste
último mensaje lo
leyó Joel de su mano,
luego de pedirle al equipo
de trabajo de tarima que
escribiera en español
lo que él quería
decir.
Decenas de veces se disculparon
por su "Español
muy malo" pero gran
cantidad del público
parecía ser bilingüe
al responder adecuadamente
a todos los comentarios
y cantar casi perfectamente
todos los temas. Parte de
mi impresión viene
cuando Joel dice "We
wanna live here" (Nosotros
queremos vivir aqui) y el
público repica con
un "Yeahhhh",
sigue el diálogo
Joel con "You accept
us?" (¿Ustedes
nos aceptan?) y ahora el
público se divide
en dos: unos dicen "Yeah!"
y otros dicen "Siiiii!".
A Joel no le quedó
otro remedio que preguntar
"Si?"... el Poliedro
ahora elegía expresarse
en español y dijeron
al unísono "Si!"
y la interacción
terminó con "Good
Charlotte is now from Venezuela!"
("Good Charlotte es
ahora de Venezuela")
y la gente en el clímax
total.
La banda se tomó
su tiempo, tocaron bajito,
extendieron sus temas...
hicieron un show. Nada de
tema tras tema como si fuera
un disco, aunque el sonido
si fue igual de agradable
y perfecto.
Benji tomó su guitarra
acústica y comenzó
el tema "The World
is Black", uno de los
temas bajo perfil (porque
no es un sencillo promocional)
más coreados por
el público. Inmediatamente
después se van todos
excepto Benji y el momento
se hizo inolvidable... los
acordes anunciaban "Meet
My Maker", el bonus
track de la versión
"Death" de su
tercer disco, y más
tarde llegó Joel
para interpretar, también
en acústico totalmente,
la canción más
emotiva de su último
disco: "The Truth",
sin duda, no hizo falta
el piano ni la batería...
todo el color oscuro y la
textura nostálgica
la entregó la excelente
voz de Joel.
Good Charlotte también
tocó "Predictable",
"In this World",
"S.O.S.", "Walk
Away", "The Chronicles
of Life and Death",
"Ghost of You"
y culminaron con las famosas
"We Believe" (el
actual sencillo promocional),
"I Just Wanna Live"
y "Lifestyles of the
Rich and Famous" (el
primer éxito del
segundo disco "The
Young and the Hopeless").
Más que satisfechos
quedaron los asistentes,
una nueva generación
que están despertando
a los sonidos rockeros,
más allá del
Mtv Pop y la "movida"
extrema intensa cerebro
cuadrado. Pude ver franelas
y gorras de The Used, New
Found Glory, Rancid, Misfits,
The Ataris, Nofx y hasta
de My Chemical Romance en
niños de 12 y 13
años, elemento que
más allá de
hablar del poder adquisitivo
de cada uno de ellos nos
dice que viene algo bien
interesante y positivo.
Además se sorprenderían
de la cantidad de integrantes
de bandas venezolanas de
punk, ska y rock que disfrutaron
ampliamente del concierto.
Por siempre será
motivo de respeto la versatilidad
y la honestidad de muchos.