Helloween y Landsemk
por: Jeanfreddy Gutiérrez
fotos: Jonathan Freitas

Apenas empieza el mes de abril y ya muchísimas personas tienen una buena colección de entradas a eventos con artistas internacionales. Las conversaciones acerca de visitas de grandes artistas a países como Perú y Ecuador, obviando a Venezuela son cada vez más raras y muchas menos personas piensan en gastarse todos sus ahorros en irse a un festival en Europa o Estados Unidos para por fin ver a sus bandas favoritas. Esto está pasando aquí y ahora. Helloween es una de esas bandas llamadas de “vieja guardia” que el público rockero venezolano tenía muchos años esperando y los alemanes estaban tan contentos como nosotros de vernos en el Poliedro.

A pesar de una concurrencia de tan sólo unas 2.000 personas, casi todos en la zona de general, a quienes más tarde dejaron bajar, por “petición de la banda”, hasta la zona de arena, el Poliedro cantó, gritó y descargó con los pioneros del heavy/power europeo, quienes no sólo ofrecieron un show musicalmente impecable con una excelente selección de clásicos -tomando en cuenta lo dilatada de su carrera y nunca haber visitado Caracas- sino mostraron también el humor y picardía que incluyen algunas de sus letras, un elemento que los distinguió desde sus inicios. Durante el solo de batería, el bajista salió con un muñequito de calabaza para hacer ciertos ruidos por un micrófono y durante el solo de guitarra, Sascha tuvo que competir con su baterista, quien armado de una guitarra de juguete hizo alarde de sus habilidades histriónicas.

Temas como “Hell was made in heaven”, “Mr. Torture”, “A tale that wasn’t right” y “Eagle fly free” fueron parte del set, que incluyó dos bises, el primero incluyó la coreadísima y esperada “I Want Out”. Un detalle importante de la presentación fue el muy buen español del cantante, que no sólo era de “gracias, que bueno es estar en Venezuela, no sabía que habían rockeros”, sino que se extendió en jocosos comentarios, y pocos olvidarán eso de “tengo un nuevo sistema de monitores, metido en el oído, de plástico”. La puesta en escena fue impecable, divertida, con muchísimo humor y grandioso desempeño musical, y el malestar físico del cantante no hizo mella en el entusiasmo que sentían por estar tocando ante su público venezolano.

Antes de los alemanes, la banda Landsemk, de Barcelona, abrió fuego al principio de la noche, obsequiando al público todos los elementos que debe tener una buena banda de heavy metal: gran performance, mucha presencia en tarima, actitud, un gran vocalista y excelentes canciones. Aunque el baterista tuvo algunos fallos, de forma general la banda se desempeñó de forma brutal y encendió los ánimos de un público exigente pero entregado. “Ángeles de Metal” y “Jamás perderé la fe” fueron coreados por varios seguidores y una sorprendente versión de Judas Priest dejó boquiabiertos a los presentes. Aplaudimos la inclusión –como se ha hecho hasta ahora- de bandas independientes, por parte de los productores, para acompañar a las bandas internacionales que presentan.

Jueves 6 de Abril de 2006

Haz Click para ampliarlas
In a Cold Room
In a Cold Room
In a Cold Room In a Cold Room
In a Cold Room Volta
Volta Volta
Volta Volta
Pzoom Pzoom
Pzoom Pzoom
Pzoom Vielma ha Hurtado las Porras
Vielma ha Hurtado las Porras Billy Se Fue
Billy Se Fue Billy Se Fue