El
sábado 7 de abril fue
bien especial. Para nosotros
el día comenzó
pasadas las cinco de la tarde
y ya el cielo estaba completamente
nublado y el frío nos
hacía creer que era
medianoche. Este clima y la
rara tranquilidad de la ciudad
capital resultaban perfectos
para comenzar la noche escuchando
chill out, lounge, tecno y
rock calmado.
El
Indie Fest se desarrolló
en el Café del Museo
de Arte Contemporáneo
Sofía Imber en Parque
Central luego de las siete
de la noche con las bandas
Cerouno, Todosantos, Kachyre
y los zulianos Furia de Buzo
Ciego. Además se montó
una pequeña feria con
discos de acetato, cds, fanzines,
cassettes y bastante kontrakultura,
anarkía y expresión.
El
inicio estuvo a cargo de Cerouno,
una banda sumamente simpática
que con la bandera del "electropop"
andan divirtiendo y trabajando
cada vez más serio.
"Atariamor" fue
el primer tema del show y
unos minutos más tarde
tocaron "Robot"
junto a la sorpresiva participación
de un señor del público
que bailó al mejor
estilo del actor Christopher
Walken en el video "Weapon
of Choice" de Fatboy
Slim. Además, luego
le dieron el micrófono
y el señor, de avanzada
edad, mostró su talento
y el respeto a la música
sin importar el estado de
ebriedad.
El
segundo grupo en escena fue
Furia de Buzo Ciego, unos
zulianos "emo-indie"
que visitaron la capital para
llevarse sólo aplausos
y excelentes comentarios.
Presentaron temas de su reciente
grabación que editaron
en cassette y titularon "¿Por
qué no me escribes?",
de los que destacó
"La Espera", "Recuerdo
de una noche fresca en Mérida",
"El Pasajero está
durmiendo" y, la que
más me gustó,
"A título personal".
Los
tres integrantes de Furia
son bien particulares: el
cantante se mantiene concentrado
en sus canciones, se muestra
frio y con poca conexión
con el público, pero
no hace falta que la tenga,
porque su voz y sus acordes
llegan directamente. El bajista
hace su trabajo y parece el
más animado, mientras
que el baterista es sobresaliente
en su ejecución. En
momentos me hicieron creer
que tenía el honor
de ver a Fugazi o Cursive,
pero no era cierto, estaba
en algo mejor: un pequeño
evento sobre el progreso de
otras buenas ideas gestadas
y apoyadas por bandas venezolanas.
Luego
Kachyre comenzó su
presentación que aunque
corta sirvió para mostrar
la alta calidad que han desarrollado
y el estilo influenciado por
los sonidos "latinos"
que cada vez definen más.
Kachyre
tiene por lo menos cinco años
siendo una base rockera acompañada
de un especial percusionista
que hace coros y adornos acertados
sin cesar. Durante el show
divirtieron e hicieron bailar
a muchos de los presentes
con las canciones que conformarán
su primer disco que será
editado muy pronto y se llamará
"América es otra
vaina", lo que evidencia
un poco más su corriente
de fusión y festejo.
Todosantos:
Aquellos dos muchachos con
sus computadoras que participaron
en el Alma Mater 2002 pero
ahora con un guitarrista cantante
y un bajista que hace años
pertenecía a una tremenda
banda caraqueña que
tocaba entre rock alternativo,
punk, ska-reggae y grunge
que se hacía llamar
Farándula Popular.
Yo
estaba pegado en el tema "Joaquín"
de Kachyre y escuchaba como
gente cercana a mi seguía
coreando "Dale candela...
dale candela"... y un
poco más allá,
un par de personas se reían
cantando "Ay! Dámelo
mamá" (Ai-da-me-lo-ma-ma
o algo así), pero llegó
Todosantos para hacer reset
del cerebro de todos con un
ambiente totalmente electrónico
y unos recursos visuales sencillos,
excelentes y hasta sincronizados.
El show sorprendió,
el vocalista es perfecto para
la banda y la buena vibra
y la emoción de los
integrantes prendió
al público y dejó
un buen sabor para culminar
este evento y comenzar la
madrugada de un buen sábado
a 19 grados centígrados
en Caracas. |