Festival de Música Mestiza
por: Jeanfreddy Gutierrez
fotos: Maily Sequera
Con un cartel de lujo, y el apoyo de importantes patrocinantes privados y públicos, el Festival de Música Mestiza se vislumbraba como un show imprescindible en un fin de semana agitado por la final del béisbol venezolano. La Redonda, Hora Cero, Le Merm, Bacalao Men, Sala de Leb, Papashanty Saundsystem y Babylon Motorhome por Venezuela, crearían el ambiente ideal para recibir a la agrupación colombiana Sidestepper.

Luego de esperar un poquito por la acostumbrada acreditación de prensa, y un mínimo retraso de una hora en el show por la poca afluencia del público a la hora pautada oficialmente (4 p.m.) y cabalmente lograda por la excelente organización, apareció en el escenario la banda quizás menos reconocida del cartel, La Redonda, quienes aún así lograron que el público bailara, cantara y celebrara la fusión de ritmos e influencias que nos caracteriza como pueblo. Un público muy distinto al que podemos ver en un típico evento de rock; dreadlocks, ropa sin ninguna etiqueta de marca y mucha actitud libertaria se conjugaban con puestos de comida que sólo ofrecían recetas vegetarianas y naturales, desde falafel y obleas hasta pizzas margaritas, mientras refrescos, maltas y cervezas pretendían saciar a los asistentes.

Empezaba el calorcito de la tarde y La Redonda inicia su presentación con un curioso instrumental de fusión latina experimental, con DJ, guitarra, violín y trompeta, para luego presentarnos una interesante propuesta de salsa brava setentosa con elementos de cumbia, hip hop y electrónica con dos excelentes cantantes, cuyas voces correspondían sin dudas a sus indumentarias; un moreno rapero con pinta de pandillero californiano y un catire que bien pudo ser corista de Héctor Lavoe hicieron a la gente aplaudir, corear y marcar la clave para irse entre aplausos y vítores. Excelente presentación aunque la decisión del DJ de soltar una pista de violín mientras el violinista sólo bailaba y algún fallo de acoplamiento entre sus músicos son pequeños detalles a pulir para próximas presentaciones.

Como pudimos observar después de cada presentación, en honor al sonido único y específico que cada agrupación detentaba, el backline era retirado y repuesto de nuevo, aún así la espera fue generalmente corta. Aprovechamos el montaje de Hora Cero para hacer un rápido recorrido visual a la Concha de Bello Monte la cual no conocíamos, notando que podría recibir fácilmente a diez mil personas y que presenta ciertas fallas en su estructura, que cumple 50 años desde su creación y para cuya recuperación se estaban celebrando distintos eventos como este festival.

Hora Cero estaba ya sobre el escenario para dar una dosis de rock al mestizaje. Patolín con una divertida mezcla en su acento, gracias a sus estancias grupales en México y el alegre lenguaje coloquial venezolano, guió al cuarteto por una potente y divertida descarga de rocanrol de sonoridades venezolanas. Se pasearon por temas como “Superllanero” y “Você”, aunque con el tecladista haciendo la parte de Horario Blanco y ejecutaron Ayug Payé, su tributo a Sentimiento Muerto, quienes no fueron los únicos homenajeados en la velada. Tonada de Luna Llena, original de “uno de los rocanroleros que más lo han influenciado” (Simón Díaz), culminó en un pendenciero solo de guitarra ejecutado de rodillas, casi en el piso, y una salida del escenario muy agitada, muy celebrada y aplaudida por el público.

La tarde ya caía, bajaba la temperatura y la atmósfera era cada vez más de celebración. Le Merm aparecía en escena sin ninguna introducción ni cantantes. Un excelente percusionista que poseía todo tipo de instrumentos nos dio la bienvenida después de un largo primer tema diciendo lacónicamente: totalmente acústico, puros músicos y diciendo que era la hora perfecta para ellos, el atardecer. Aún así, luego de unos largos 4 temas del más puro lounge / latin chill out e influencias 60`s y 70`s que me hizo recordar a Saint Germain, una cantante invitada los acompañó en un tema que se paseó por el electrosoul y hasta el rock progresivo. Le Merm se despidió efusivamente con una grandiosa versión de Soul Sacrifice de Santana que puso al público, técnicos y producción de pie a aplaudir emocionados.

La noche apenas asomaba y recibiendo los primeros informes de la ventaja de los Tigres en nuestra Maracay, reconocimos en el escenario al Dj Hernia, quien también acompaña a Guerilla Seca en vivo, por lo que la presentación de Bacalao Men sería sólo en minutos. Ramón Castro apareció por fin como presentador y los primeros acordes de “José” ambientaron inmediatamente a un público que no los conocía masivamente pero que respetó a todas las agrupaciones, en una atmósfera de paz y comprensión mutua, que permitió escuchar tarareos aquí y allá de quienes si los esperábamos ansiosos. ¡Cucaraaaaachiiiiiiiita! y pequeños vítores se dejaron escuchar mientras los Bacalao se paseaban invitándonos a un viaje lleno de improvisación jazz y variaciones scratcheadas, montándonos en su Malibú Azul y paseando en una Bicicleta Intergaláctica. Se despidieron con un tema nuevo, de tema japonés pero sabor salsero, que recordó porque han sido invitados a tantos festivales de jazz en Venezuela y alrededor del mundo.

La noche ya permitía que visuales y luces adornaran el escenario, aumentando el nivel de percepción que ya se sentía y más que nada, se respiraba en todas partes. La policía se mantenía pendiente de la seguridad sin intrometerse mucho con el público; todo era cordialidad, paz y tolerancia. En ese ambiente, Sala de Leb se apoderaba del escenario, esta vez en forma de quinteto, y no de trío como en el Nuevas Bandas 2004. Teclados analógicos y un baterista acústico acompañaron una propuesta que se separó del frío pero envolvente downtempo minimalista y europeo por el cual los conocimos dando vida a un colorido trip hop latino con toques ambient y new age, que sorprendió agradablemente. Shia, con una mejor vocalización, ya no instaba al público a no tratar de entender sino a prestar mucha atención a lo que cantaba. Inglés, japonés y castellano se fusionaban magníficamente en temas que hasta podrían llegan a ser ahora divertidos como “Chinese in Jamaica”, contenido en su primer larga duración, Primera Sesión. Acertadísimo cambio para la agrupación zuliana, aunque Shia, que sabe seleccionar perfectamente la ropa para salir al escenario, tiene grandes deficiencias para dirigirse de forma efectiva a su audiencia.

Cerca de las 8:30 p.m. ya la gente había comido y bebido suficiente, tenido paciencia y bailado un poco pero estaban listos para las estrellas de la noche. La gente se había abalanzado sobre la barrera de seguridad, antes protegida por quienes ahora inútilmente pedían al público se retirase. Visuales que anunciaban prontamente a Papashanty Saundsystem creaban un murmullo de expectación que fue recompensando cuando Bostas Brain, One-chot y Paparazzi recibieron una ruidosa bienvenida y declararon de inmediato: ¡una canción es una celebración!. Todo fue baile, aplausos y euforia generalizada. La banda que fuese galardonada como mejor banda en vivo en los pasados premios Pop and Rock 2004 y indudablemente liderados por Paparazzi, ataviado con una ruana y acompañado del tricolor nacional, hicieron gala de la filosofía de Power to the people, al lograr que se corearan masivamente todos sus temas, casi a capella, sin tener un disco oficial editado y sin grandes campañas promocionales respaldándolos, ni siquiera una página web oficial. El disco quemaíto que ronda por allí bastó para que la celebración se extendiese por toda su presentación y mensajes de paz, unión y respeto llenaron los pequeñísimos espacios vacíos entre tema y tema. Papashanty sorprendió también por una instrumentación más trabajada, en parte lograda por la inclusión de sampleos controlados por Danel desde la batería y los dos teclados de Chonto, así como por el trabajo de producción llevado a cabo para su ansiosamente esperado disco y cuyo bautizo anunciado, nunca sucedió. Papashanty se fue sin que el público lo deseara, coreando incesantemente su himno: ¡Papashanty Saundsystem!

Una más larga espera y una nueva oportunidad para el relax preparaba Babylon Motorhome. Laptops, teclados, percusión, saxofón y flauta se mezclaron magistralmente en un universo audiovisual de imágenes, sonidos y lucecitas de cónsolas, pantallas planas y botoncitos de on/off. Más cercanos a la improvisación electrojazz que al sabor reggae/dub de su demo, también no oficial, los músicos de BMH pasaban del teclado a la flauta, del laptop al saxofón, del teclado al bajo como el DJ Emmerson del colectivo Dikru, a.k.a. Predator en el colectivo Simpl3. “Kayavi, Bossanova y Big band se fusionaban, aparecían, se mezclaban en una presentación impecable y adornada solamente por los plácidos y tranquilos aplausos de los presentes en cada pequeño silencio.

Una más rápida partida hicieron los BMH para dar todo el espacio y atención hacia Sidestepper, quienes venidos desde Colombia preparaban una sabrosa sesión de electrónica pachangosa, con sabor a fiesta y a costa. Tres cantantes, un hombre y dos exuberantes morenas que bien podrían tener familia en Choroní, nos deleitaron no solamente con sus sugerentes movimientos y fuerte conexión con el público, haciéndonos bailar y gozar, sino que demostraron las excepcionales voces que ostentan. Soul, funk y hasta rap fueron las armas vocales de Sidestepper, mientras su director Richard Blar descargaba su “bajo, batería, melodía y alma”.
La banda no pudo obviar el llamado fraternal desde Colombia a la unión de los pueblos, alegando que las diferencias políticas no podían separar a dos naciones hermanas, unidas para siempre por El Libertador. Aplausos emocionados del público y una contagiante alegría les daban la razón y la rumba prosiguió hasta pasadas las 11 de la noche, pero nosotros ya sabíamos que los Tigres eran campeones, y nos fuimos a celebrar a la rumbita Plug and Play en Almodo Bar, después de casi 7 horas de fusión, hermandad, sabor y muchísima idiosincrasia mestiza. Con un producción impecable, y un comportamiento ejemplar en todo sentido, la repetición de espectáculos similares no se harán esperar.

Sábado 29 de Enero de 2005
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La Redonda
La Redonda
La Redonda La Redonda
Hora Cero Hora Cero
Hora Cero Hora Cero
Le Merm Le Merm
Le Merm Le Merm
Bacalao Men Bacalao Men
Bacalao Men Bacalao Men
Sala de Leb Sala de Leb
Sala de Leb Sala de Leb
Babylon Motorhome Babylon Motorhome
Público Papashanty Saundsystem
Papashanty Saundsystem Papashanty Saundsystem
Papashanty Saundsystem Papashanty Saundsystem
Sidestepper Sidestepper