Décimo
Festival Rock al Parque
30,
31 de Octubre y 01 de Noviembre
Parque Metropolitano Simón
Bolívar, Bogota, Colombia.
El
volver a pisar un Festival
Rock al Parque, ya no es sólo
ir a uno de los mejores festivales
de Latinoamérica, sino
ir a un reencuentro con los
amigos, pues te puedes encontrar
representantes de las movidas
rockeras de todos los países
vecinos. No por casualidad
su lema es “Días
de extrema convivencia”.
Las semanas anteriores al
festival se presenciaba un
ambiente un poco gris, debido
a que en las distintas web
colombianas lo que leíamos
era disputas de que si los
días debería
tener invitados internacionales
pegados en la radio, o si
debería ser mas underground.
Conociendo como fenómeno
la palabra Cometache (desconocida
por completo en nuestra escena).
Al
llegar a Colombia todo esto
se despeja, al encontrarnos
dos grandes tarimas en el
Parque Metropolitano Simón
Bolívar, en los escenarios
Lago y Plaza. Un cartel de
muy buenas bandas internacionales
y de excelentes bandas colombianas,
digno de un décimo
festival.
Lamentablemente
por tercer año consecutivo
Venezuela no tiene representación
en dicho festival, entre los
rumores se escuchan: problemas
diplomáticos entre
las fundaciones que manejan
los movimientos rockeros en
ambos países; malos
show de los últimos
representantes que tuvimos
por aquellos lados a este
festival (Caramelos de Cianuro,
Los Oceánicos, Sur
Calabera); o simplemente porque
en el país no estamos
haciendo nada interesante
musicalmente para el mercado
latinoamericano. Pero a la
final ningún rumor
es confirmado, sólo
que ninguna banda venezolana
tocará en el festival
a pesar de ser países
vecinos.
Comienza
el día negro “Cometache”
El
primer día del festival
era el día del metal,
no es mentira para nadie que
Colombia sigue siendo el país
del metal latinoamericano,
y muestra de esto es tener
dos tarimas llenas de buenas
bandas en el Parque Simón
Bolívar. Awaken, Insane,
No Silence, daban la apertura
por un lado del festival,
seguido de Underthreat, quienes
luego de su estadía
por Estados Unidos lograron
un sonido bastante fuerte
y consolidado, para darnos
una de las primeras sorpresas
de la noche. Luego de ellos
le toca el turno a Kraken,
el saber que no estaría
Brujería en esta velada
rockera, debilitaba un poco
el cartel, pero para los colombianos
eso no era problema, pues
cerraba la noche una de sus
bandas estandartes con veinte
años de trayectoria.
Con frases como “tenemos
un presidente paraco”,
Elkin Ramírez, su cantante,
levanta uno de los mejores
show del festival para demostrar
la trayectoria de Kraken y
el respeto que se han gano
del público, quienes
no dejaban de corear temas
como Hijos del Sol y Una vez.
En
la otra tarima se darían
cita Raíz, El Sie7e,
De2, Injury y Koyi-K-Utho
por Colombia, demostrando
estos últimos que es
una de las mejores promesas
del rock colombiano en la
actualidad, maquillado y con
toda la indumentaria metal
– industrial tocaron
los temas de su primera producción
Mechanical Human Prototype.
En
los invitados internacionales
de la noche estaban los argentinos
de Catupecu Machu, con una
fuerte descarga de rock and
roll y muy buen show. Para
cerrar la noche se montan
los mexicanos de Molotov,
con un set repetitivo y aburrido,
con exagerados comentarios
contra Bush, interpretaron
temas como: Dance and Dense
Denso, Amateur, Here we kum,
Rapsodia y Bohemia, Frijolero,
la única novedad la
versión de Mi agüita
Amarilla que está en
su nuevo álbum.
Así
culminó la primera
noche del festival, con muchas
camisas negras, y con comentarios
de las bandas que reconocían
no tener ningún complejo
hacia la palabra “cometache”,
porque en todas sus tendencias
Colombia hace muy buen metal.
Llegamos
al día verde
En
el segundo día del
festival todas las bandas
con tendencias jamaiquinas
que hemos visto en ediciones
anteriores, demostraron su
buen nivel. En una tarima
abre el telón Sistema
Sonoro Skartel, quienes para
mis recuerdos son la primera
banda que escuche del género
por aquellos lados, pero que
ahora experimentan con un
poco de dub y de hip hop,
discurso anti taurino y clara
solidaridad con la revolución
bolivariana. Seguido de ellos
le toca el turno a Sonorama
y a los peruanos de Libido,
en conjunto representan las
bandas que menos gente son
capaces de mover en una tarima.
Seguidos de un buen show de
la mexicana Ely Guerra, para
dar antesala a Babasonicos:
estos argentinos dieron uno
de los mejores show de banda
internacional en el festival,
con temas de todos sus discos
y algo de lo que contendrá
su nueva producción
que sale por estos días;
sonidos retro con recursos
tecnológicos actuales,
una de las mejores propuestas
latinoamericanas hoy en día.
Luego
de ellos comenzaría
a mi gusto la mejor presentación
del festival, “El Flaco”
Luis Alberto Spineta, quien
con una disposición
en tarima muy sencilla nos
deleitó con lo mejor
de su repertorio Todas las
hojas son del viento, Uranio,
La Última (inspirado
en la crisis argentina), son
solo algunos de los temas
que integraron el show. Luego
de que el público coreara
“ Flaco, Flaco…”
salió de nuevo con
un bis de Seguir viviendo
sin tu amor, para culminar
una noche de luna llena donde
quedamos de pié solo
escuchando la ejecución
de los temas de este dinosaurio
del rock argentino.
En
la otra tarima abrir las telas
le tocó a La Severa,
una de las bandas que hemos
visto crecer desde hace varios
festivales e ilógicamente
abrieron (merecían
un mejor lugar), luego el
ska de Dafne Marahunta para
dar paso a la banda chilena
Funkreal: estos hip hoperos
, con la presencia de unos
de los ex tetas, son de esas
bandas que pasan por un festival
y no dejan nada en el recuerdo,
pues el público lo
que hizo fue tomar sol en
su actuación.
Después
de la actuación vacía
de los chilenos se montan
a escena Los Auténticos
Decadentes, son la banda perfecta
para amenizar una fiesta,
temas como Un Osito de Peluche,
Gente que no, Vení
Raquel, Andate ( Todos Tus
Muertos) y el mítico
La Guitarra, nos hicieron
brincar en una gran rumba,
por donde pasaron de invitados
integrantes de varias bandas
ska colombiana y hasta gente
de los Babasónicos.
Para
bajar un poco el ritmo desde
Medellín le toca el
turno a Coffe Makers (excelente
banda de reggae y ska tradicional)
que amerita prestarle atención.
Enseguida sube Dr Krápula,
desde que los vimos aquí
en Venezuela hace varios años,
a la actuación que
vimos esa noche, notamos una
banda en crecimiento con muy
buen show que la experiencia
la ha marcado bastante. Continuó
Alerta, una de las nuevas
promesas reggae colombianas,
con Fidel Nadal como invitado
sorpresa; para dar pié
a Skatalites.
Sin
duda la visita de los jamaiquinos
( padres del Ska) marca una
pauta importante en la historia
de estos ritmos en Colombia;
quienes presenciaron un buen
show, temas y músicos
históricos en tarima.
Para nada es perdonable la
falta de un trombón
en escena, para los que hemos
escuchado Skatalites por años
es grave no sentir esas melodías
sin el acompañamiento
del trombón. Al parecer
lo ocurrido fue por problemas
de visas, pero eso debería
ser solucionado por productores
y managers para dar un show
completo.
Así
termino el segundo día
del festival, donde aparte
del alto nivel de los invitados
internacionales, las bandas
colombianas demostraron muy
buena experiencia en tarima
y un crecimiento en sonidos
jamaiquinos. Los olores a
hierbas verdes en esta noche
se acrecentaron.
Ultimo
día con mucho rojo
y amarillo
La
jornada del lunes presentó
bandas de Pop, Funk, Blues,
y mucha Electrónica
dejando claro que las distintas
sonoridades están presentes
en los nuevos sonidos colombianos.
El turno en uno de los escenarios
estuvo a cargo de 69 Nombres
y luego de Andrea Echeverri,
temas de su disco solista,
como músicos soporte
Aterciopelados, para terminar
interpretando temas de esta
banda. Son estas las cosas
que uno no entiende él
para que se presenta como
solista. Temas como El Álbum,
Rompecabezas, Ojalá
que le vaya bonito (conocida
ranchera de Don José
Alfredo Jiménez) y
Candela (en el cual tuvieron
como invitado a Alejandro
Duque, exbaterista de la banda)
fueron las mas importantes
de la tarde soleada. Luego
de ella el turno fue de Los
de Adentro y Post Human, para
dar pié a la agrupación
que para los críticos
fue la mejor del festival,
Café Tacuba, Luego
de una larga espera interpretaron
temas de todos sus discos,
como Las Flores, Eres, Baile
de Salón, Eo, e Ingrata,
entre otros. Ahora con baterista
la banda suena mucho más
sólida, pero siguen
contando con excelentes secuencias.
Se
bajo este aplanador show mexicano
y ocupan la escena los amigos
de Sidestepper, promesa de
la electrónica colombiana
que la mezcla con ritmos de
la costa. Tal vez en un festival
como este con una gran tarima
no se puede apreciar esta
banda en buen show, y a la
final parece que presenciáramos
un espectáculo de danza
con muy buenos loops de fondo.
Esta tarima cierra con la
actuación de Julieta
Venegas, quien está
viviendo su mejor momento,
aparte de su belleza física,
musicalmente está ocupando
el puesto de la figura femenina
mas importante del rock en
español. Y lo demostró
en esa noche.
En
el otro escenario Vietato
y La Rueda de la Fortuna calentaron
los motores, para dar paso
al blues y rock and roll de
Black Cat Bone. Supervelcro
se sube a tarima con sus sonidos
electrónicos para abrirle
el paso a Divagash, una de
las propuestas colombianas
que actualmente están
mas tiempo fuera del país,
porque cuando no están
en Miami, están en
Venezuela demostrando como
han crecido a nivel musical.
Luego de esto le toca el turno
a Kinky, beats desde México
dejando por sentado porque
en corto tiempo se convirtieron
en una de las mejores promesas
del pop rock latinoamericano.
Llega
el turno de Superlitio, banda
nominada al Grammy latino
en el 2004 y que lamentablemente
no hemos podido ver por Venezuela,
buena dosis de funk, reggae,
sonidos electrónicos
y fusión, la hacen
que estén tan bien
paradas internacionalmente.
Enseguida viene el turno de
Pornomotora, otra de las nuevas
promesas del rock colombiano,
con dos nominaciones a los
premios MTV, se montan a escena
con fuertes distorsiones industriales
y acordes punk, para resaltar
en el festival y siendo la
banda de cierre por la escena
colombiana.
Luego
de todo esto se sube a tarima
Robi Draco Rosa, este puertorriqueño
ex – menudo, con muy
buenas letras dio un show
donde no resaltó su
carrera, lleno de improvisaciones
y de olvidos en su repertorio,
nos hace dudar a que esté
alejado a su adicción
a las drogas. Interpretó
Brujería y después
la actuación subió
un poco su nivel con temas
como Vagabundo, Madre Tierra
y La Flor del Fracaso. Para
muchos el comentario es que
fue muy buen final del festival,
para otros faltó un
mejor artista para cerrar.
Es
innegable la importancia que
tiene para la Alcaldía
de Bogota este festival que
llegó a su noche final,
con imágenes gráficas
de amarillo y rojo en un día
de mucho pop y electrónica
colocando a Colombia como
punta de lanza en Latinoamérica
de estos sonidos a base de
máquina.
Así
concluyeron los tres días
de Festival, Días de
extrema convivencia, donde
compartimos con amigos de
Perú, Colombia, México,
y Ecuador, con la promesa
de que el año entrante
nos encontraremos en este,
el mejor festival de Latinoamérica.
Rock al Parque hasta la próxima.
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