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La Vibra
Coca Cola comenzó bien
puntual y es por eso que no
llegué al estadio olimpico
antes de que terminaran los
shows de la banda de reggae
Negus Nagast y el combo de
hip hop 4to. Poder, así
que lo primero que disfruté
fue a los panas larenses de
Doble Impakto.
Aunque
el reggaeton ha creado una
atmósfera gigantesca
de opiniones encontradas,
la verdad es que si es una
moda y la mentira es que se
remite a "gente de clase
baja", porque todo el
mundo, en VIP o en general,
bailaba sin verguenza con
ese beat característico,
en este caso, bajo la autoría
de Doble Impakto y sus éxitos
"Guerla", "Tócame"
y "Cuéntale".
Nunca
llegaron Los Adolescentes
ni Los Amigos Invisibles,
pero si hubo una pequeña
aparición de Calle
Ciega, ahora haciendo reggaeton
en lugar de su merengue hiphop.
También estuvo Guaco
con sus típicas canciones
que divierten a la gente y
los indescriptiblemente insoportables
colombianos de Bacilos. Durante
toda su presentación,
unas tres o cuatro personas
disfrutaron muchísimo,
así que si su visita
fue para escuchar "Caraluna"
y "Mi primer millón"
entonces era mejor y más
económico que las pusieran
en el discplay de The Lawyers.
Otros
colombianos que aburrieron
en medio del calor y un sol
inclemente fueron “Los
Aterciopelados”, presentados
oficialmente como Andrea Echeverri
por lo de su disco solista
pero acompañada como
siempre del otro fundador
de la banda, el señor
electrónico Héctor
Buitrago. Andrea mostró
su álbum autotitulado
con los temas "A-eme-O"
y "Lactochampeta",
mientras que recordó
los éxitos "Baracunatana",
"Florecita Rockera"
( nueva versión technoreggaeton
), "Bolero Falaz",
"El Estuche" y "El
Álbum". También
hizo gala de su vestimenta
Wayú y en dos ocasiones
pidió suficiente agua
para el público, por
lo que la producción
en tarima le hizo llegar una
caja de botellitas de agua
mineral que la propia Andrea
se encargó de repartir
incluso luego de finalizar
su actuación.
Mucho
más tarde llegaron
los Rabanes, una excelente
banda panameña que
con pocos elementos prende
a todo el mundo. Su presentación
comenzó con "Señorita
a mi me gusta su style"
y desde el principio se notaban
desperfectos en el amplificador
de guitarra que lograron congelar
el set list por casi diez
minutos a la altura del tema
"My Commanding Wife",
mientras que baterista y bajista
hacían la base pachangosa
y el público se convertía
en un nutrido grupo de coreógrafos.
Otros
temas interpretados por el
trío panameño
fueron "Perfidia",
"Un suicidio en Nueva
York" y la popular "Bam
Bam".
Los
Rabanes curiosamente invitaron
al rapero “Cubano”,
aquel que formó parte
de La Corte, pero lamentablemente
su intervención fue
más de lo mismo, su
eterno y triste insulto a
Dj Trece y ahora también
se burla de Mr. Brian y Doble
Impakto. Todos estos venezolanos,
con talento y éxito.
Casi
una hora después comenzó
el show de Héctor y
Tito con bailarines y mucha
adrenalina, pero vamos a ser
sinceros, fue lo mismo que
oir a Doble Impakto pero los
larenses poseen mejores timbres
de voz y con los típicas
frases de ¿Dónde
están los Caraquistas?
o ¿Dónde están
los magallaneros? se llevaron
muchos más aplausos.
“Felina”, “Gata
Salvaje”, “Amor
de Colegio” y veinte
minutos de reggaeton puro
fue la bandera del dúo.
Desorden
Público fue la última
banda nacional en montarse
en la tarima de 54 metros
de ancho que dispuso Coca
Cola y Solid Show. La agrupación
de tan larga trayectoria se
paseó por todos sus
discos interpretando "El
Clon", "Hay cosquillas
que no dan risa", "Engañados",
"Látex",
"El Racismo es una enfermedad",
"¿Dónde
está el futuro?",
"Valle de Balas",
"Simón Guacamayo"
y "Gorilón".
Montaron al Mc Paparazzi,
a la argentina vocalista de
Actitud María Martha
y a Wilmer Lozano cantante
original de la Dimensión
Latina para cantar "La
Piragua".
Desorden
hizo un tremendo show, como
músicos y como entretenimiento
son muy talentosos pero me
inquieta algunas de sus posiciones.
Esta vez Horacio Blanco, vocalista
de la banda, pidió
explícitamente que
haya unión en el país
y que dejemos gobernar al
presidente, no sin antes afirmar
que le "ladilla"
la política. Además,
con tantos discursos anti-capitalistas,
anti-imperialistas y blablabla,
Desorden Público es
imagen de Heinz, la compañía
de la próxima primera
Dama de los Estados Unidos
(la esposa de John Kerry),
y se presentó en este
evento con gigantescos anuncios
en tarima de la súper
marca Coca-Cola, icono indudable
junto a Mc Donalds del ahora
tan odiado imperio yankee.
Otros
que andan en la onda anti-USA
pero no se cuadran con ninguna
supuesta “revolución”
son los Molotov. Una banda
mexicana bien sincera que
dedica sus críticas
a su gobierno como a la administración
de Bush.
Molotov
tocó “Here we
kum”, “Frijolero”,
“Hit me”, “Voto
latino” y “Puto”,
ésta última
siempre ha sido la más
pedida por el público
venezolano. Los mexicanos
también aprovecharon
de rodearse de decenas de
chicas criollas al invitarlas
al escenario para interpretar
el tema “Rastamandita”,
lo que hizo que el espectáculo
cerrara de excelente forma
e imprimiera novedad a las
presentaciones del día.
No
pasaron más de diez
minutos y se escuchó
la voz de Tego Calderón,
el abayarde directo desde
Puerto Rico, saludando a nuestro
país con su típico
“Vamo’ acerlo”.
El público no se contuvo
y los gritos eran incesantes:
“Tego!, tego!, tego!”,
una palabra resumía
lo que pedían más
de diez mil almas que tenían
mínimo doce horas recibiendo
sol, lluvia y mucha tensión
por algunos focos de violencia
y delincuencia.
Tego
empezó con "Métele
Sazón" (.. batería
y reggaeton... que lo demás
lo pone Calderón),
continuó con "Cosa
Buena", "Cambumbo",
"Dominicana", "Elegante
de boutique" y "Guasa
Guasa", entre otras.
Su presentación fue
bien sencilla pero llena de
sentimiento, actitud y un
naciente amor a Venezuela
de parte de Calderón:
“Venezuela, yo no sabía
que me tenían tanto
cariño!, yo no sabía
que me querían tanto!,
asi que yo regreso, si ustedes
me lo piden”. |