El conocido
festival anual, realizado desde hace 16 años
ininterrumpidos por la Fundación Nuevas
Bandas, no se llevará a cabo por falta
de presupuesto y una clara postura contra la
inclusión de ideologías y proselitismo
en los conciertos y demás actividades
culturales.
A
continuación parte fundamental de la
carta firmada por Félix Allueva, Presidente
de la Fundación Nuevas Bandas:
A
principios de los 90 nace en Caracas el FNB.
El objetivo, dar a conocer noveles propuestas
de la música urbana local. En este evento
dieron sus primeros pasos bandas como Zapato3,
Caramelos de Cianuro, Los Amigos Invisibles,
La Puta Eléctrica, Candy66 y Mochuelo,
entre otras. Finalizando esa década,
el festival toma carácter iberoamericano
al invitar artistas de la región, por
nombrar a algunos: el afamado productor argentino
Gustavo Santaolalla, Enrique Bunbury de España,
Líbido, la banda más importante
de Perú; Los Tetas de Chile, Juanes y
colectivos electrónicos como Nopal Beat
de México o Bitman y Roban del sur del
continente.
Nuevas Bandas tiene su génesis en Caracas,
pero en pocos años logra proyectarse
a todo el país, generando una estructura
organizativa denominada Circuitos NB, donde
todos los estados del país se encuentran
representados. De esta manera, en las últimas
ediciones se facilitó la movilización
de más de trescientas bandas por año.
2007,
el año en que vivimos en peligro
La junta directiva de la Fundación Nuevas
Bandas ha decidido suspender la edición
Nº 17 del festival luego de que resultaron
infructuosos todos los intentos de localizar
los recursos necesarios para la ejecución
del proyecto.
De todos es conocido que la empresa privada,
especialmente las marcas que se han dedicado
tradicionalmente a patrocinar eventos, han reducido
considerablemente los aportes al sector. Las
partidas de publicidad han mermado considerablemente.
Es una coyuntura particularmente difícil
para productores independientes y organizaciones
como la Fundación Nuevas Bandas que dependen
de dichos aportes para dar vida a propuestas
de entretenimiento y animación socio
cultural.
Por otro lado, los recursos provenientes del
sector público están siendo canalizados
con claros fines proselitistas. Incorporar al
Estado como patrocinante implica aceptar condiciones
de corte ideológicas que marcarían
nefastamente el perfil del evento.
De seguir esta tendencia, los días de
la producción de eventos independientes
están contados. Sobrevivirán las
grandes tarimas de empresas trasnacionales y
las promovidas por el Estado, por supuesto,
con un claro acento político ideológico.
Repliegue
táctico
Ante la situación descrita, la Fundación
Nuevas Bandas considera prudente no bajar el
nivel alcanzando por el FNB luego de 16 años.
Queremos mantener el carácter nacional
del evento, su convocatoria latinoamericana,
la entrada libre y un promedio de asistencia
que sobrepasa las seis mil personal diarias:
excelencia en montaje y calidad artística.
Aceptar hacer el festival en las adversas condiciones
no garantiza perseverar los elementos antes
enunciados. Por lo tanto, la Fundación
asume un repliegue táctico.
¿A
que nos referimos con este término? Pues
que los eventos centrales y masivos de la institución
no serán efectuados este año,
aunque si se mantendrán los proyectos
de corte académico y otros dirigidos
a la difusión y promoción, como
los Domingos Desenchufados, los programas de
radio y conciertos muy puntales.
Gracias
a las alianzas con organizaciones como la Embajada
de España, Instituto Goethe, Sociedad
General de Autores de España, Fundación
Cultural Chacao e Instrumentos Allegro, la Fundación
Nuevas Bandas mantendrá una serie de
actividades durante lo que resta de año.
2008
Mientras Bogotá reafirma como fuente
de turismo y resistencia cultural Rock al Parque;
Ciudad de México consolida el Festival
Vivelatino como muestrario de la nueva música
de Iberoamérica o Quito avanza con su
Quitofest, en Caracas un evento patrimonio cultural
de la ciudad tiende a desaparecer.
Veremos que nos depara el 2008 y esperemos que
lo descrito sea, como dicen los economistas,
un problema coyuntural.