"Muchos
me reprochan mi apoyo a la revolución
venezolana. Yo la apoyo sin dudas, porque sin
dudas es mejor que lo que había antes.
Pero yo no soy chavista, porque soy Manu y nunca
fui de nadie. Tengo muchas críticas sobre
Chávez", reflexionaba el año
pasado Manu Chao a la revista Rolling Stone.
"El símbolo Simón Bolívar.
Bolívar liberó a América
Latina con las armas de los ingleses. Para sacar
a los españoles vendió América
Latina a los ingleses. No me parece el símbolo
adecuado. Ponme un símbolo moderno, por
favor. Ponme al Chavo del 8, qué sé
yo", hace referencia a una de sus críticas
al presidente venezolano.
Así
es Manu, saturado de críticas sociopolíticas
como es su costumbre, satiriza al presidente
de EEUU George Bush con nariz de payaso y la
palabra democracia entre signos de interrogación
sus videos. Igual se le vio en el Coachella
Festival de 2007 gritando: “¡Bush
es el terrorista más grande del planeta!”
y días más tarde lanzó:
“La violencia se combate con más
educación y más empleo. ¿Ok,
Mister Bush?”.
“La
Radiolina”, considerado entre los mejores
discos de 2007, presenta su segundo sencillo
para Venezuela: “Me llaman calle”.
El músico francés de ascendencia
gallega consiguió en el año 2006
el premio Goya a la mejor canción original
por este tema que forma parte de la banda sonora
original de “Princesas”, cuarta
película de Fernando León de Aranoa
que aborda el mundo meretricio.
Esta
es la historia de esa canción, "una
rumbita honesta", como la define su autor,
que no se resignó a ser sólo un
encargo y que acabó convirtiéndose
en el punto de encuentro entre un músico,
un director de cine, mujeres que trabajan en
prostitución y las activistas del colectivo
Hetaira.
"Me
llaman calle" sintetiza de forma singular
la aventura de Princesas y rescata el sentimiento
de lo que supone trabajar en la calle. Comenta
Manu Chao que la noche en que la compuso fue
mágica: "Fue lindo, me enseñó
la peli en su taller y se escribió en
caliente. Eso no pasa muchas veces. Mi técnica
propia es no forzar. Hay que tener paciencia.
La cuestión es escribir, pero no a la
fuerza." Fernando León conserva
en su estudio el folio en donde la escribió.